Empieza por el flujo, no por el modelo
Antes de automatizar con IA, mapea el proceso actual paso a paso. La mayoría de los proyectos fallan no por el modelo, sino por automatizar un flujo que nadie entendía del todo — la excepción que "casi nunca pasa" resulta ser el 20% de los casos, y el agente no sabía qué hacer con ella.
Traza la línea humano / IA
Define qué decisiones puede tomar el sistema solo y cuáles requieren revisión humana. Esa línea es la diferencia entre un asistente confiable y un riesgo operativo. No es una línea que se traza una sola vez — se revisa a medida que el agente acumula historial y demuestra (o no) que merece más autonomía.
Un equipo pequeño no necesita un equipo de IA grande
Un equipo de 5 personas no necesita un "departamento de IA" — necesita uno o dos flujos bien automatizados que le devuelvan horas cada semana. Empieza pequeño, mide el resultado en tiempo real ahorrado, y solo entonces decide si vale la pena expandir a otro proceso.